8 consejos para hacer una limpieza de guardarropas

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Las actuales restricciones sociales son, sin duda, difíciles y agotadoras, pero, por suerte, hay muchas cosas creativas que puedes hacer para entretenerte mientras esperas a que pase la pandemia, como abordar por fin esas tareas de administración de la casa que has estado posponiendo.

Un buen punto de partida es el armario. Un guardarropas limpio, organizado y racionalizado no sólo es agradable de ver, sino que puede ofrecer un poco de calma en medio del caos, e inspirarte para dejar el chándal y ponerte algo que te levante el ánimo.

Aquí tienes algunos consejos y trucos rápidos para desordenar tu espacio y ordenar tu ropa y accesorios…

  1. Saca todo de tu armario

¿Cuántas veces has rebuscado en el pozo de ropa de tu armario para encontrar un pantalón, un jersey o una chaqueta que habías olvidado por completo?

La mejor manera de hacer un buen inventario de todo lo que hay en tu armario es vaciarlo todo sobre la cama. A partir de ahí, puedes agrupar tu ropa en categorías (vaqueros, camisetas, jerseys, etc.) y prepararla para una limpieza a fondo.

  1. No te aferres a piezas que nunca te pondrás

Si tu ropa está tan apretada que es difícil ver lo que tienes, probablemente sea una señal de que podrías donar o pasar de algunas piezas.

Entonces, ¿de qué deberías deshacerte? Piensa en deshacerte de las prendas que no te has puesto en el último año, de las que no te quedan bien o se arrugan con demasiada facilidad (sobre todo si tienes aversión a la plancha) o de las que te resultan demasiado incómodas.

Incluso podrías organizar un intercambio de ropa virtual y asignar las prendas a amigos que estarían encantados de quitártelas de encima una vez finalizado el encierro.

  1. Guarda la ropa que no sirve para la temporada

Las prendas que no se adaptan a la temporada actual pueden ocupar un espacio precioso en tu guardarropas. Ahora que se acercan los meses más cálidos, es el momento ideal para guardar en cajas los gruesos jerseys, abrigos y botas de invierno, y guardarlos en otro lugar, fuera de la vista. Eso sí, no los dones accidentalmente…

  1. Organiza por categorías y luego por colores

Intenta agrupar tu ropa por categorías y luego por colores. Esto no sólo facilita la búsqueda de una prenda específica cuando te vistes con prisa, sino que también crea un bonito efecto de arco iris en tu armario.

Nunca más tendrás que buscar ese jersey que ha desaparecido misteriosamente en la lavadora…

  1. Guarda la ropa de ocasión en otra habitación

Las prendas más elegantes, como los trajes y los vestidos de cóctel, necesitan estar en perchas para mantener su forma, pero las posibilidades de que las cojas con regularidad son escasas. Piensa en colgarlas en otra habitación -incluso en el armario de los abrigos- para liberar espacio en tu armario de diario.

  1. Dobla las prendas de punto

Los tejidos como la lana, la cachemira y la angora pueden estirarse y dañarse en las perchas, así que siempre es mejor doblar los jerseys para mantenerlos en perfecto estado. Si no tienes una cajonera para colocarlos, piensa en invertir en algún tipo de almacenamiento extra dentro del guardarropas, como un organizador de tejidos colgante.

  1. Invierte en perchas a juego

Las perchas pueden ser un auténtico incordio porque se enredan unas con otras. O lo que es peor, no son del tamaño adecuado para tu ropa, por lo que tus prendas delicadas se deslizan hasta el suelo cada vez que las coges.

Invierte en un juego de perchas resistentes. Las perchas de terciopelo son una buena opción para prendas sedosas como vestidos y camisolas, y ocupan menos espacio que las de madera. Intenta evitar también las perchas de alambre. Aunque suelen ser más baratas, pueden hacer que tu ropa pierda su forma con el tiempo.

  1. Aprovecha el espacio vertical

Si la idea de rebuscar en el fondo de tu armario te da pavor, el interior de las puertas del mismo puede ser ideal para colgar todos esos accesorios y zapatos que suelen quedar tirados en el suelo.

Añade algunas pinzas para colgar pañuelos, bolsos y cinturones, o simplemente coloca un organizador de zapatos de tela barato (que también debería ayudar a limitar la cantidad de zapatos que tienes).

Por último, asegúrate de controlar el contenido de tu guardarropas. Programe días regulares de organización, o incluso aplique una política de “uno que entra, uno que sale”, para asegurarse de que sigue siendo un espacio libre de desorden.